Fecha: 10 de marzo 2022
Cada año, el segundo jueves de marzo, se conmemora el día mundial del riñón. Por este motivo, en esta breve noticia queremos comentar sobre la dieta mediterránea y sus beneficios en la enfermedad renal.
La dieta mediterránea es una dieta caracterizada por un patrón alimentario alto en frutas y verduras, cereales integrales, pan integral, papas, aves, legumbres, frutos secos, aceite de oliva y pescado, baja en carnes rojas y lácteos y moderada en el consumo de alcohol.
Múltiples estudios la señalan como un factor protector frente al desarrollo de enfermedades cardiovasculares, a lo que se suma también su rol en disminuir la inflamación en la enfermedad renal. Dentro de sus efectos demostrados se observa:
1.- El consumo de proteínas vegetales, huevo y pescado, implica menos aporte de fósforo, lo que genera menor fibrosis a nivel renal por los aminoácidos que aporta.
2.-Esta dieta favorece el consumo de ácidos grasos mono y poliinsaturados que ayudan a disminuir inflamación y presión arterial.
3.-Es una dieta rica en fibra, lo que favorece la salud del colon al mejorar el tránsito intestinal, disminuyendo también la inflamación.
4.-Dado que implica el consumo de hidratos de carbono de bajo índice glicémico, contribuye a disminuir el estrés oxidativo y la inflamación.
5.-Promueve el consumo de productos naturales basado en las estaciones, lo que disminuye el consumo de alimentos procesados, reduciendo también el aporte de fósforo y sodio de la alimentación.
6.-Implica una menor carga ácida, lo que reduce la progresión del daño renal.
Referencia:
Mediterranean diet as the diet of choice for patients with chronic kidney disease,
Nephrol Dial Transplant (2018) 33: 725–735 doi: 10.1093/ndt/gfx085
Clara Molina Cerna
Nutricionista Renal PUC
Pontificia Universidad Católica de Chile 2025