Los suplementos alimenticios llevan años abarrotando los estantes de las farmacias y hoy el mercado sigue creciendo a través de redes sociales y plataformas de comercio digital, sin receta ni necesidad de orientación previa de algún profesional de la salud.
El fenómeno no es menor. Según datos de la Alianza Latinoamericana de Nutrición Responsable (ALANUR) -organización gremial del sector-, en 2022 el 48% de los chilenos declaró haber consumido suplementos en los últimos tres meses.
Mauricio Ríos, presidente del Colegio de Nutricionistas y académico UC, observa que el consumo de suplementos se ha naturalizado. “El problema es que muchos de estos productos no están siendo recomendados por los profesionales del área, y eso implica que puedan existir riesgos”, advierte.
Para Victoria Pinto, nutricionista y jefa del Diplomado en Suplementos Nutricionales UC, la percepción de que estos productos son inocuos porque no requieren receta médica es uno de los principales problemas. “La evidencia muestra que los suplementos y multivitamínicos pueden tener riesgos: efectos adversos, sobredosificación e interacciones con medicamentos, especialmente cuando se consumen sin supervisión”, explica.
El Dr. Luis Vergara, deportólogo UC y jefe del Programa de Medicina Deportiva y Ciencias del Ejercicio UC-CHRISTUS, distingue tres grandes grupos de suplementos según su respaldo científico. El primero incluye productos con evidencia sólida, como la creatina. El segundo es un grupo amplio de sustancias que no son peligrosas, pero cuya eficacia no está del todo demostrada, como el magnesio, los multivitamínicos o el colágeno. Y en el tercer grupo están los productos con escasa evidencia y riesgo real para la salud, categoría en la que caen muchos quemadores de grasa.
“Hay suplementos que tienen sustancias que ni siquiera están registradas en la etiqueta”, advierte.
Los riesgos de consumir “suplementos mágicos”
A diferencia de los productos regulados, los suplementos virales en redes sociales se caracterizan por prometer resultados milagrosos, tendencia que los especialistas observan con preocupación.
Un caso reciente es Cutting Jelly, de la marca coreana Foodology y promocionada por Kylie Jenner, una gelatina que asegura bloquear carbohidratos, mejorar la salud intestinal y regular el nivel de azúcar en la sangre. “La eficacia es baja y los riesgos pueden ser relevantes, incluyendo eventos adversos, toxicidad hepática e incluso adulteraciones”, comenta Pinto respecto a los suplementos para bajar de peso.
“Gran parte de estos suplementos se metabolizan en el hígado. Cuando se utilizan de forma indiscriminada o se sobrepasan las dosis, el factor de riesgo es más alto”, enfatiza Ríos.
Respecto a Cutting Jelly, Francia tomó cartas en el asunto. Desde marzo de 2025, la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria (ANSES) prohibió los suplementos que contienen el ingrediente principal de esta: la Garcinia cambogia, ante reiterados casos de hepatitis.
“Mientras más te prometa un producto, la probabilidad de que ese efecto esté presente es más baja”, añade Ríos. En Chile, los suplementos están regulados por el Reglamento Sanitario de los Alimentos, por ello “no tienen la misma evaluación previa que un fármaco, lo que hace aún más importante su uso informado”, advierte Pinto.
¿Cuándo suplementar?
El Dr. Vergara es tajante: “Lo correcto es no usar suplementos. Por definición, estos productos son un complemento cuando las medidas básicas no son suficientes para el objetivo que uno busca. Por ejemplo, generar masa muscular”.
Ante este panorama, los especialistas coinciden en cuatro recomendaciones para quienes estén considerando suplementarse: tener objetivos claros y evaluar si realmente se necesita un suplemento; consultar a un profesional, sobre todo si se tiene enfermedades crónicas de salud; elegir lugares certificados para comprar suplementos, y leer la etiqueta con sus dosis y composición. “Lo más básico es comer bien, hacer actividad física y descansar. Mucha gente trata de buscar en un suplemento una respuesta inmediata a algo que es un problema mucho más profundo”, señala el Dr. Vergara.